¡Hola, comunidad de aventureros digitales! Soy Ones, y bienvenidos a la fiesta.

Seamos honestos. Si tu bandeja de entrada y tu feed de LinkedIn se parecen al mío, probablemente pienses que el apocalipsis zombie ya llegó, y los únicos sobrevivientes serán los programadores de Python y la gente que sabe cómo susurrarle prompts a un ChatGPT.

Cada titular grita: «¡IA! ¡IA! ¡IA!». El CIO está presionado por el directorio para «implementar IA ya». El CHRO (nuestro querido líder de Recursos Humanos) está en pánico tratando de descifrar si necesita contratar a un ejército de ‘Data Scientists’ o si basta con un curso de fin de semana.

La conversación se ha centrado tanto en el código que hemos olvidado lo más importante. ¿Y si te digo que la habilidad más revolucionaria y valiosa para la gestión de la IA en tu empresa… no tiene absolutamente nada que ver con programar?

¿Listos? Abróchense los cinturones.

El Momento ‘Ajá’: No Necesitas Mecánicos, Necesitas Pilotos

Piénsalo de esta manera: para conducir un auto de Fórmula 1, ¿necesitas ser un ingeniero mecánico capaz de construir el motor desde cero? No. Necesitas ser un piloto. Necesitas saber cuándo acelerar, cuándo frenar, cómo tomar la curva, cuándo entrar a pits y, sobre todo, confiar en tu equipo.

Con la IA, pasa lo mismo. La mayoría de las empresas medianas en LATAM no van a construir sus propios modelos de lenguaje gigantes (¡gracias a Dios!). Van a usar modelos de IA que comprarán, arrendarán o conectarán vía API. Van a tomar la tecnología que ya existe y la van a enchufar a su negocio.

El desafío ya no es técnico; es de gestión. El verdadero «cuello de botella» no es el código. Es el caos.

Si conectas una IA súper poderosa a un proceso de negocio que es un desastre… lo único que obtendrás será un desastre, pero más rápido y más caro. El verdadero valor no está en la IA en sí, sino en las personas que pueden dirigir esa IA. Necesitamos menos ‘mecánicos’ y más ‘directores de orquesta’.

Así que, para mis amigos CIOs y CHROs que están leyendo esto, dejen de buscar unicornios que sepan Python. Empiecen a buscar y a entrenar a estos 5 perfiles humanos. Estas son las habilidades que realmente valen oro.


1. El Arquitecto del Waze Interno (Diseño de Procesos de Negocio)

La Habilidad: Ver la empresa como un mapa de calles y avenidas.

La Aventura Tecnológica (El Desafío): Le pides a una IA que «optimice la logística de despacho». La IA, muy obediente, empieza a analizar datos. Pero no sabe que los lunes la camioneta de Juanito siempre pasa a buscar empanadas, o que la bodega del sector B está cerrada por reparaciones hasta nuevo aviso. La IA ve el mapa, pero no entiende el tráfico real.

La Revelación (El ‘Aha!’): Una IA no puede mejorar un proceso que no entiende. Y no puede entender un proceso que nosotros no entendemos primero. Necesitamos personas que puedan sentarse, tomar un café (mucho café) y mapear cómo funcionan las cosas realmente, no cómo dice el manual que deberían funcionar.

La Herramienta del Héroe (La Solución):

  • ¿Quién es?: Esa persona de Operaciones o Calidad que siempre está dibujando flujogramas en una pizarra. Es el que pregunta «¿Y qué pasa después de que aprietas ese botón?».
  • Su Misión: Ser el «Traductor de Procesos». Toman el caos de la realidad humana (las empanadas de Juanito) y lo convierten en un mapa limpio que la IA pueda entender. Definen dónde empieza el trabajo de la IA y dónde termina. Sin ellos, la IA es un auto de lujo sin calles por dónde andar.

2. El Cazafantasmas de la IA (Manejo de Excepciones)

La Habilidad: Paranoia productiva. Pensar en todo lo que puede salir mal.

La Aventura Tecnológica (El Desafío): Implementas un chatbot de servicio al cliente. Funciona de maravilla para el 90% de las preguntas: «¿Dónde está mi pedido?», «¿Cuál es su horario?». Pero un día, un cliente escribe: «Mi perro se comió el router, ¿qué hago?». El chatbot entra en pánico, responde con una receta de cocina y el cliente se vuelve viral en X (Twitter) por lo furioso que está.

La Revelación (El ‘Aha!’): La IA es genial para lo predecible, pero terrible para la ‘curva’. El verdadero peligro no es cuando la IA funciona, sino cuando falla. El famoso «No puedo hacer eso, Dave» de HAL 9000.

La Herramienta del Héroe (La Solución):

  • ¿Quién es?: Usualmente alguien de soporte técnico, legal o control de riesgos. Es la persona que en las reuniones siempre dice: «Sí, pero… ¿qué pasa si el cliente pone un emoji?».
  • Su Misión: Ser el «Planificador del ‘¿Y si…?'». Su trabajo es diseñar las «rutas de escape» del algoritmo. Cuando la IA levanta la mano y dice «No entiendo», ¿qué hacemos? ¿Se lo pasamos a un humano? ¿Mostramos un mensaje de error divertido? Esta persona diseña la red de seguridad que evita que un pequeño glitch se convierta en un desastre de relaciones públicas.

3. El ‘Marie Kondo’ de los Datos (Gobernanza de Datos)

La Habilidad: Ser obsesivamente limpio y ordenado con la información.

La Aventura Tecnológica (El Desafío): Quieres que una IA prediga qué clientes están a punto de irse a la competencia. ¡Gran idea! Le das acceso a tu base de datos. El problema es que tu base de datos es un caos: tienes al mismo cliente registrado cinco veces (con y sin tilde, con el RUT antiguo, etc.), los datos de ventas están en un Excel en el notebook del gerente de finanzas y el historial de soporte está en emails perdidos.

La Revelación (El ‘Aha!’): La IA no come datos; los devora. Y si le das de comer basura, te devolverá… bueno, basura analizada con gráficos bonitos. Garbage In, Garbage Out.

La Herramienta del Héroe (La Solución):

  • ¿Quién es?: El bibliotecario de la empresa. Puede ser alguien de TI, Business Intelligence o incluso Finanzas. Es quien se estresa cuando las columnas de un Excel no tienen el mismo nombre.
  • Su Misión: Es el «Guardia de la Calidad del Dato». Se asegura de que los datos estén limpios, sean correctos, estén seguros y sean relevantes. Pregunta: ¿Este dato «despierta alegría» (o es útil)? ¿O solo nos traerá una demanda por privacidad? Sin un buen ‘Marie Kondo’, tu IA se ahogará en desorden.

4. El ‘Pepe Grillo’ del Algoritmo (Ética de la IA y Sesgos)

La Habilidad: Tener una brújula moral y el valor de usarla.

La Aventura Tecnológica (El Desafío): Creas una IA para filtrar currículums y contratar más rápido. ¡Genial! La entrenas con los datos de tus contrataciones de los últimos 10 años. Sin darte cuenta, la IA aprende que «los mejores candidatos» (según tu historial) son hombres, de cierta universidad y que viven en ciertos barrios. Acabas de automatizar tus propios prejuicios. Estás creando un ejército de clones y, peor aún, te estás perdiendo talento increíble.

La Revelación (El ‘Aha!’): La IA no es objetiva. Es un espejo que refleja los sesgos de los datos con los que la alimentamos. Si no tenemos cuidado, no creamos inteligencia artificial; creamos estupidez artificial a gran escala.

La Herramienta del Héroe (La Solución):

  • ¿Quién es?: Esta es la habilidad más difícil. A menudo es una combinación. Alguien de RR.HH. con agallas, un abogado con visión de futuro, o simplemente un líder senior que pregunta: «¿Es esto correcto?».
  • Su Misión: Ser el «Consejo Jedi» de la empresa. Su trabajo es hacer las preguntas incómodas: ¿Cómo decide esto la IA? ¿Podemos explicarlo? ¿Estamos discriminando a alguien sin querer? ¿Estamos creando a Skynet o solo una herramienta justa? Esta persona frena a la tecnología y antepone a la humanidad.

5. El Guardián de las Lucas (Monitoreo de ROI y FinOps)

La Habilidad: Traducir «innovación» a «pesos chilenos» (o la moneda que prefieras).

La Aventura Tecnológica (El Desafío): El equipo de Marketing está feliz. Usaron una IA de generación de imágenes carísima para crear 500 imágenes para el blog. Costó una fortuna en créditos de GPU. El equipo de Operaciones usó otra IA para predecir la demanda, ahorrando millones en inventario. Ambas son «IA». Pero una es un gasto de vanidad y la otra es una inversión estratégica.

La Revelación (El ‘Aha!’): La IA no es magia, es infraestructura. Y la infraestructura cuesta plata. Mucha. Usar modelos de IA potentes es como dejar el grifo del agua corriendo. Si no mides el consumo, te llegará una cuenta que te dejará sin aliento.

La Herramienta del Héroe (La Solución):

  • ¿Quién es?: Alguien de Finanzas o Compras que no le tiene miedo a la tecnología. El equipo de FinOps (Operaciones Financieras en la Nube).
  • Su Misión: Es el «Auditor de Robots». Su trabajo es conectar el ‘hype’ tecnológico con el estado de resultados. Pregunta: «OK, este robot es muy cool, ¿pero está sirviendo el café o está realmente ahorrando/generando más lucas de lo que cuesta?». Son los que ponen el freno de mano antes de que la innovación se convierta en bancarrota.

Conclusión: La Orquesta Está Lista, ¿Dónde Está el Director?

Si miras estas 5 habilidades, te darás cuenta de algo fascinante: ninguna requiere saber programar en Python.

Requieren pensamiento crítico, empatía, visión de procesos, sentido común y una brújula ética. Son habilidades profundamente humanas.

El futuro de la IA en las empresas no será ganado por quien tenga los algoritmos más complejos, sino por quien tenga a los humanos más inteligentes dirigiendo esos algoritmos. Los instrumentos (la IA) están ahí, y son cada vez más baratos y potentes.

La verdadera pregunta para el CIO y el CHRO no es «¿cuántos programadores de IA tenemos?», sino…

«¿Quién va a dirigir esta orquesta?»

¡Vayan a buscar a sus directores! Nos vemos en la próxima fiesta.